El brillo

¡Quitad de mi vista ese muñeco

de cartílago pixelado!

La queratina no se ve por ninguna parte

y está por ver que esa carne sea mortal.

Entiendo que ayer llegó

el turista un millón novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve

y la situación será crítica

si antes de mañana

no llega el turista dos millones,

pero buscadlo en otro lado;

yo no puedo ver lo que hay allí,

pues pretendo que mis ojos

continúen siendo deslumbrados

por el brillo de los perdedores.